Viajes Alaska

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DESTINO: Alaska

Alaska, tierra de grandes glaciares que llegan al mar, altas montañas de nieves perpetuas, bosques infinitos y ríos, cataratas en cada valle y una naturaleza en libertad salvaje.

Alaska es un lugar sorprendente, donde todo se magnifica, es destino de grandes aventuras, de exploradores, de tramperos, de buscadores de oro, pero sobretodo es el hogar de una vida salvaje extraordinaria y algunos de los paisajes más increíbles que os podáis llegar a imaginar.

En Terres Llunyanes hemos preparados dos rutas de viaje organizadas para vivir una auténtica aventura en la tierra de la última frontera y siempre acompañados por nuestros guías, biólogos que durante la temporada de verano nos acompañan por Alaska.

Viajes que os llevarán a conocer algunos de los principales parques del país, como el Kenai Fjords, el parque de Denali o la Reserva de Wrangell-St. Elias, donde sus paisajes os dejarán sin aliento. Algunas de las montañas más altas de toda Norte América, glaciares, campos de hielo inmenso, bosques casi impenetrables, ríos y arroyos de aguas cristalinas que discurren serpenteando entre cimas que, se acumulan una tras otra, haciendo imposible divisar el horizonte… Toda una explosión de la naturaleza que se hace visible muy cerca del Círculo Polar Ártico. Un sueño de viaje en el que ser el protagonista y sentirte un gran aventurero.

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Población & Idioma
737.000
Oficial: Inglés y lenguas nativas esquimo-aleutianas
Capital & Fronteras
Juneau
Fronteras: Canadá
Moneda
Dólar (1€=1.09 USD)
Clima
Inviernos muy fríos (octubre-mayo), veranos templados (junio-septiembre)

VIAJES POR Alaska

Aquí tienes todas las rutas que Terres Llunyanes hace en este destino.
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HIGHLIGHTS DE LA RUTA
Los puntos fuertes de 'Alaska' de Terres Llunyanes
Anchorage

Anchorage es la ciudad más poblada de toda Alaska. Situada en el extremo de la península de Kenai, en la ensenada de Cook (Cook Inlet), en el centro-sur de Alaska. La que es considerada la puerta de Alaska es una ciudad donde se mezcla la vida urbana, con la cultural y con una naturaleza deslumbrante. Comenzó como un asentamiento de frontera, el ferrocarril permitió su desarrollo y tras épocas de auge y momentos de recesión, y sobretodo tras el gran terremoto que la sacudió en 1964, consiguió sobreponerse y resurgir como centro turístico y de transporte de la región. Su situación es simplemente privilegiada, rodeada de montañas y de tundra congelada, en verano es posible alcanzar temperaturas de hasta 18º, lo que la convierte en el lugar ideal para realizar cualquier actividad al aire libre. Desde caminatas por los 320km de senderos que tiene, excursiones para obtener una vista panorámica de las montañas y lagos que la rodean, o incluso hacer salidas para visitar los icebergs, vida marina y los glaciares de marea. Definitivamente un lugar increíble que no debes perderte y desde el que iniciar tu aventura por Alaska.

Parque Nacional Denali

Alaska es una explosión de naturaleza en su estado más salvaje. En el interior de Alaska encontramos el parque nacional de Denali, atravesado por la Cordillera de Alaska y hogar del monte Denali (hasta hace poco conocido como Monte McKinley), el más alto de Estados Unidos con 6194 m de altitud, una de las Siete Cumbres.
Debido a su cercanía con el Círculo Polar Ártico el ecosistema del parque es muy especial. Es difícil encontrar zonas boscosas, de hecho la mayoría del parque está compuesta de tundra, zonas de vegetación baja y suelos cubiertos en su mayoría por musgos y líquenes con algún árbol enano. El Parque Nacional de Denali está cruzado por un solo camino de tierra y grava que se extiende de este a oeste, éste empieza en su área baja y boscosa, pero sube y baja a través de pasos de montañas. Un viaje escénico que permite descubrir no sólo su flora, sino también animales como los osos pardos y negros, caribús, alces, logos grises, marmotas de las rocosas, e inclusos linces y zorros que han hecho de este helado lugar su hogar.

Disfrutar de su increíble vida salvaje

Alaska es un privilegio para los amantes de la naturaleza y la vida silvestre. Este paraíso natural de Norteamérica formado por bosques, montañas, islas, bahías congeladas, glaciares, lagos, ríos… es el hogar de una vida que poco podemos imaginar. Se trata de un lugar cuya extensión cuadriplica la de España y con poco más de 700.000 habitantes, con lo que es fácil entender que éste sea un edén para los animales en libertad.
En Alaska se han documentado unas 112 especies de mamíferos y 514 aves, y su vida marina es la más rica de toda América. Bañado por las aguas congeladas del océano Glacial Ártico y el resto por el Pacífico Alaska es considerado uno de los mejores destinos del mundo para fotografiar animales en libertad. Desde osos, alces, caribús, lobos, ballenas jorobadas, leones marinos, nutrias, águilas de cabeza blanca, los prehistóricos Musk Ox o incluso linces son un pequeño ejemplo de lo que os podéis encontrar visitando este extraordinario país.

Glaciares majestuosos

La que se conoce como La última Frontera ha sido siempre un lugar inspirador. Hogar de buscadores de oro, de tramperos, de inuits, de exploradores, de buscadores de grandes aventuras… pero es que Alaska es uno de esos pocos lugares del mundo en los que puedes sentirte apabullado por esa explosión de naturaleza. Quizás el espectáculo naturales más impactantes de un viaje a Alaska sea el que ofrecen los glaciares. Son multitud los que puedes ver en este país, desde los que se encuentra en la Bahía de los Glaciares, al sur de Alaska, y dentro del Parque Nacional de los Glaciares con 5.000km2 y donde existen 25 glaciares con nombre, o algunos de los que podemos ver en el Parque de Kenai Fjords, como el Glaciar Exit, uno de los más accesibles o el Glaciar Aialik, al que puedes llegar en barco por los fiordos, y donde, si tienes suerte, puedes presenciar el desprendimiento de algún témpano de hielo. Otros como el Glaciar Root te permite caminar sobre él o el Worthingon que llega casi hasta la misma carretera y que puedes ver mientras conduces, o el Glaciar Columbia, que está derritiéndose a un ritmo frenético desde 1980 y constantemente observado por la comunidad científica.
Pero sobretodo, no nos podemos olvidar de los mágicos glaciares de marea que puedes ver en el Estuario del Príncipe Guillermo, allí multitud de glaciares sueltan bloques de hielo al mar y ofrecen un espectáculo único donde podrás ver todos los tonos de azul del mundo.

Peninsula y fiordos de kenai

Viajar a Alaska es una auténtica aventura. Aquí los turistas no existen, sólo los viajeros intrépidos dispuestos a conocer un mundo casi helado que aguarda sorpresas increíbles.
Una de ellas es la Península y fiordos de Kenai, la tierra de los indios tanaina, donde habitan caribús, osos, leones marinos, orcas o ballenas jorobadas. El lugar donde gigantescas masas de hielo avanzan engullendo la tierra para precipitarse al mar con un estruendo ensordecedor.
La Península de Kenai es ese regalo de la naturaleza, desde hacer excursiones a pie por el bosque lluvioso de Chugach National Forest, navegar en kayak por las aguas heladas y bahías de Lowell Point e incluso acampar en alguna de sus tranquilas playas. Este es el lugar donde podemos conocer la vida de los pueblos de Alaska, sentarnos tranquilamente en algún lugar a tomar una pinta de cerveza y a comer, como no, un buen salmón. Pero si algo hace único este enclave es el Kenai Fjords N.P.. 2435 Km2 de bosques, costa, islas selváticas y como no, hielo. Allí se encuentra el Harding Icefield. Su nombre lo dice todo, un inmenso campo de hielo donde la vista no alcanza ver el final. En el parque tenemos la oportunidad de ver el conocido Glaciar Exit, ascender fácilmente y para los más atrevidos, incluso realizar un trekking sobre el Harding Icefield. Y sino, recorrer la costa con algún crucero y así llegar a la bahía de Aialik, la laguna Norhwesttern y ver algunos de los glaciares de marea abocando hielo al mar.

Valdez

En 1790 una expedición española llegó hasta la costa actual de Orca Inlet en Alaska. Tras comprobar que no había presencia rusa negociaron con los nativos y se nombraron soberanos de esas tierras. Al poco la expedición llegó a una cuña de tierra en un fiordo de aguas profundas, y allí fundaron el Puerto Valdés, en honor a Antonio Valdés, entonces ministro de la Armada Española.
Valdez es una pequeña localidad costera de algo más de 4.000 habitantes situada en la Prince William Sound. Si situación la convierte en un enclave ideal para todos los viajeros que quieran llegar hasta el Glaciar Columbia o descubrir otros glaciares así como conocer la vida marina de Alaska, hacer excursiones en kayak, salir a pescar Salmones o bien hacer rutas a pie como la del sendero de Mineral Creek que te dirigirá directo a las ruinas de las minas.

Kennicott & McCarthy

Si quieres conocer la esencia de la vida minera de Alaska no puedes perderte la visita a Kennicott y McCarthy. La primera es a día de hoy una ciudad fantasma, y en la segunda apenas habitan una docena de personas. Pero sin ellas no podrás entender lo que supuso la actividad minera en este país, además de encontrarse en el Parque Nacional y Reserva de Wrangell-St. Elias, el más grande de Estados Unidos.
A principios de la década de 1900 Kennecott Mining Co. transportaba el cobre desde sus minas por ferrocarril a lo largo de los ríos Chitina y Cooper hasta los barcos que se encontraban atracados en el puerto de Cordova. El mineral, el cobre y especialmente el oro de estas minas fue lo que atrajo a la gente hasta esta zona. La minería aún se lleva a cabo en zonas privadas del Parque, pero la evidencia de la época de apogeo de la actividad en la zona la tenemos en las ruinas de Kennicott.

Parque Nacional y Reserva de Wrangell – St Elias. Slana.

Slana es una remota población en el límite con Canadá, que marca el inicio el mayor parque y reserva natural de Estados Unidos. Sólo para hacernos una idea, su extensión es 6 veces la de Yellowstone y la belleza de sus paisajes es tan sobrecogedora, que en 1979 fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Impresionantes glaciares, campos de hielo, montañas, ríos y arroyos. Todo es aún más aquí. No se puede perder la oportunidad de caminar por sus senderos, navegar por sus aguas o sobrevolar esta zona para ser testigo de una geología viviente que emociona. En el parque encontramos cuatro grandes cadenas montañosas que incluyen 9 de los 16 picos más altos de Estados Unidos, además es el hábitat del oso grizzli, el caribú o el mufon de Dall. El parque acoge toda la vida silvestre más representativa de Alaska, así como los sitios mineros históricos de Kennicott y McCarthy. En él encontramos además el monte Wrangell, uno de los volcanes activos más grandes de América del Norte, el glaciar Nabesna, el glaciar no polar más largo del mundo o el glaciar Hubbard, uno de los glaciares de marea más grandes y activos de América del Norte.

Pesca del salmón

No podemos viajar a Alaska e irnos sin, por lo menos, intentar pescar un salmón. Sólo viendo la cantidad de montañas que tiene el país, es más que evidente que existen un gran número de ríos y lagos donde practicar la pesca. Algunos de los lugares más emblemáticos para la pesca del salmón es la Isla de Kodiac, la cuenca del río Kenai en la Península de Kenai que cuenta con la mayor entrada de salmones año tras año, o algunos rincones en la Península de Alaska. El Salmón King, el sockeye, el salmón chum, el coho, el Chinook, el salvelino ártico… si sólo quieres probar, te lo pasarás genial, y si lo tuyo ya es afición sólo debes informarte de cuál es la época de remonte y… adelante!!

Descenso en kayak o canoa

Alaska ofrece multitud de actividades al aire libre que te permiten un contacto muy directo con la naturaleza. Una de ellas son las actividades acuáticas. Bien sea en el mar o en ríos y arroyos de los numerosos parques y reservas naturales del país, navegar tanto en kayak como en canoa nos ofrece la oportunidad de conocer algunos de los paisajes más impresionantes del planeta de forma tranquila y sintiendo una conexión total con lo que nos envuelve.

Mejor observación de osos del mundo en la isla de Kodiak

La isla Kodiak es el Refugio Natural de Vida Silvestre donde habita el oso pardo más grande el mundo, la subespecie conocida como oso Kodiak. Situada en el sur de Alaska, esta subespecie ha permanecido aislada de otros osos desde hace más de 10.000 años. Se cree que su aislamiento se produjo tras la última glaciación. Habitan la tierra ancestral de los alutiiq y se cree que aproximadamente hay un promedio de un oso por cada 2km2. Lo que nos lleva a una estimación de unos 3.500 osos Kodiak en la isla. Estos son omnívoros y su gran tamaño se debe principalmente a la abundancia de alimento disponible.

Vuelo en avioneta

Sobrevolar en avioneta los majestuosos paisajes de Alaska es algo que no te puedes perder. Por mucho que te lo hayas imaginado, por mucho que creas que paseando, o en canoa disfrutas igual de la naturaleza de Alaska nada se puede comparar a la que se observa desde el aire. Todo adquiere otra dimensión, mucho mayor de la que creías. Sobrevolar glaciares, paisajes como los del monte Denali, los Misty Fjords, la costa de Juneay, los fiordos de Kenai o incluso observar los osos desde el aire. Una experiencia que no te puedes perder.

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Anna Romogosa
Anna Romogosa
Viajera activa e inquieta se inició en el mundo de los viajes cuando contaba sólo con 20 años. Es Cofundadora de Terres Llunyanes. Hoy es una gran viajera, apasionada de la naturaleza y el trekking y gran experta en América, el Sahel y Sudeste asiático siendo la Experta de Terres Llunyanes en estos destinos.