Las Drakensberg

Frontera con Lesotho, en plena mitad de Sudáfrica se encuentra una apabullante cordillera montañosa, las Drakensberg. Nada menos que 1000 km de macizos montañosos que albergan valles angostos, verdes praderas salpicadas de piedras, cascadas, glaciares y riscos escarpados.

Los primeros colonos holandeses que llegaron a estas tierras australes las llamaron Drakensberg  “montañas del dragón” en africáans, aunque estos montes ya eran conocidos por los Zulús como Ukhaahlamba, es decir “barrera de lanzas”. Esta gran cadena montañosa situada en Sudáfrica, se extiende formando un arco de 1000 km. que rodea por el este a Leshotho.
Se trata de las montañas más altas de Sudáfrica, con cimas que alcanzan los 3482 m. de altura del pico Thabana Ntlenyana.
En realidad, éste es uno de los secretos mejor guardados de Sudáfrica, una joya más de este país y un paraíso para todo aquel que disfrute de las rutas a pie en un lugar idílico, lleno de cascadas, riachuelos y laderas que bien nos podrían recordar a bucólicas escenas suizas, o a las “Montañas Nubladas” recreadas en el universo Tolkien.

 

 

La cordillera se divide en tres zonas, la norte, la sur y la central. En el sector norte, el más próximo a Johanesburg se encuentra el “Anfiteatro” una escarpada roca de 5 km. cuyo aspecto nos recuerda a este edificio y que le proporciona una imagen impactante.
La zona central es quizás una de las más interesantes, con el Giant’s Castle Park, donde es posible observar multitud de aves y de elands, además de poder visitar las Main Caves, donde aguardan hasta 500 pinturas prehistóricas de los San, antiguos pobladores de esta zona y hoy prácticamente desaparecidos.

 

 

Las Drakensberg ofrecen además un entorno ideal para practicar el senderismo, una de las rutas más recomendables es la de la Garganta Arco iris la cual transcurre a lo largo del río Ndumeni, o la que nos conduce hasta Cathedral Peak, desde donde podemos descubrir unas impresionantes vistas.
Este poderoso macizo esconde además increíbles saltos de agua o cascadas como las Tugela Falls, o el Blyde River Canyon, el tercero en longitud del mundo y que nos conducirás hasta “The God’s window”, mirador legendario con una de las vistas más sobrecogedoras que se pueden tener sobre todo el África Austral.
El Sani Pass, en el extremo sur del macizo, antiguo camino de animales de carga y entrada y salida a Lesotho de los militares y guerrilleros antiapartheid, nos proporciona uno de los momentos únicos durante nuestra visita a las Drakensberg. Se trata del paso fronterizo al país vecino a través de una espectacular pista, sólo practicable en 4×4, que serpentea a través de rocosos acantilados y que parece conducirnos hasta el fin del mundo.

 

 

Los San y sus pinturas rupestres

Los San (bosquimanos) son considerados el pueblo vivo más antiguo de la Tierra y habitaron, hace más de 20,000 años las tierras del África Austral. Los colonos holandeses los llamanon bosjeman, “hombre de los bosques”. Aunque su dispersión territorial fue enorme (llegaron a ocupar áreas desde Tanzania hasta Uganda, Etiopía e incluso Sudán), con la llegada de los zulúes, los basotho y  los europeos éstos fueron relegados a remotas zonas como el desierto del Kalahari y a las Montañas Drakensberg y Maluti, lo que, paradójicamente, ha permitido su arte pictórico haya sobrevivido en cuevas y abrigos rocosos.